Julio Cortázar

"Un libro empieza y termina mucho antes y mucho después de su primera y de su última página" (Julio Cortázar)
"Mientras se puede dar no se puede morir" (Marceline Desbordes-Valmore)

lunes, 21 de septiembre de 2026

A JUAN CIENFUEGOS GARCÍA, IN MEMORIAM

El pasado 18 de septiembre fallecía mi (nuestro) amigo Juan José Cienfuegos García, con quien compartí las tareas docentes durante más de treinta años, primero en el I.E.S. Asta Regia, donde nos conocimos, y después, desde 1990-1991 hasta 2014-2015, en el I.E.S. Padre Luis Coloma, curso en el que se jubiló. Doctor en Filología Clásica y catedrático de Latín y, sobre todo, marido, padre, abuelo y amigo. Pocas personas he conocido que hayan amado más la vida que Juan, porque pocos como él se enorgullecían de sus orígenes humildes; Juan tenía a gala haber nacido en una familia de modestos carpinteros de Villanueva de los Castillejos (Huelva), su bien amado pueblo donde hoy descansa en paz, y era consciente de todo el esfuerzo (un ejemplo permanente de la cultura del esfuerzo hoy tan denostada) que le había costado llegar a los estudios superiores y llegar a ser doctor, catedrático de Latín e investigador (sus estudios definitivos de su querido Paulino de Nola. Edición de sus ‘Poemas’ en la prestigiosa editorial Gredos). Amaba la vida con la sencillez de los humildes y su materia con la pasión de los buenos académicos, una pasión que transmitía a sus alumnos, con el mismo cariño y la misma generosidad que lo convirtió en un ejemplo para todos los compañeros y amigos que disfrutamos de su sensibilidad para la literatura y su enorme y profundo conocimiento de los studia humanitatis, como excelente conocedor y degustador era de nuestros clásicos españoles. Un innovador en la didáctica de las lenguas clásicas y en el uso de las nuevas tecnologías cuando estas aún no se habían aplicado en las aulas. Un adelantado a su tiempo en todos los aspectos profesionales. Juan amaba la vida en sus grandes y pequeños detalles, en la buena comida (el buen jamón de su tierra) y la buena bebida, en la conversación con los amigos (¡cuántas habremos tenido, querido Juan, en tantos años juntos! ¡Cuánto nos habremos reído en el Asta Regia y cuando compartimos la enseñanza en el turno de Adultos del Coloma!). Generoso, leal, brillante, enciclopédico. Y sobre todo amaba la vida porque esta tenía sus nombres más queridos: Carmen, su mujer, Irene, su hija, y ahora una nietecita que ha sido la luz de sus últimos días. Un amor a su familia como marido, padre y abuelo que traspasa sin duda el tiempo y el espacio; un amor mucho más allá de la muerte. Descanse en paz un hombre sobre todo bueno con su vida y con la vida de los que lo conocimos y nos llenamos de su amistad y de su amor. Te voy (vamos) a echar mucho de menos. “Nunc tamen interea haec, prisco quae more parentum / tradita sunt tristi munere ad inferias, /accipe fraterno multum manantia fletu / atque in perpetuum, frater, ave atque vale” (Catulo, CI). José López Romero.

jueves, 27 de agosto de 2026

LECTURAS DE VERANO III

 

Las ignorancias

Javier Velaza. Visor, 2025.

El XXXVII Premio Loewe (2025) es un poemario deslumbrante. Partiendo de los principios filosóficos de Gorgias (poema introductor), el libro se distribuye en las tres partes marcadas por aquellos. Poemas en los que se celebran las ignorancias, ya sean científicas y cómo estas se convierten en metáforas del ser humano (“Problemas algebraicos”, “Fotónica”), o las lenguas, pues Javier Velaza no puede prescindir de su vocación filológica (“Lenguas antiguas”, “Idioma”). Pero la variedad temática va más allá. Algunos insisten en la ignorancia como esencia humana, de ahí el título del poemario (“De todas las maneras de ignorar”, “Coalemo”); y otros, como “Único”, son excelentes poemas de amor. Para degustar la poesía. J.L.R.


La hija única

Guadalupe Nettel. Anagrama, 2020.

Ya reseñamos aquí su novela ‘Después del invierno’, y la segunda lectura de esta escritora mexicana nos ratifica en lo que ya muchos han escrito antes que nosotros: una de las mejores narradoras actuales hispanoamericanas; y esto es decir mucho y bueno de Nettel. Laura no tiene instinto maternal; es más, se reúne de amigas que ven en la maternidad una opresión social más contra las mujeres. Sin embargo, las historias de Alina y su recién nacida Inés, y la de su vecina Doris y su hijo Nicolás, le harán ver la maternidad desde otra perspectiva y ella misma descubrirá sentimientos que tenía ocultos. Una novela llena de sensibilidad, de reflexiones sobre el comportamiento de padres, madres e hijos. Muy recomendable. J.L.R.

 


sábado, 1 de agosto de 2026

LECTURAS DE VERANO II

La era de los embusteros

Liu Zhenyun. Siglo XXI, 2020.

Liu Zhenyun (mayo, 1958) es un prolífico escritor chino. Como guionista ha colaborado en la adaptación de algunas de sus novelas al cine. En ‘La era de los embusteros’ combina tres historias que tendrán un final en el que las tres finalmente se unen. Y más que embusteros hoy los denominaríamos corruptos, pues buena parte de sus personajes se dedican a la política, de ahí que se pueda hacer una lectura de esta novela en clave muy actual, porque al negocio de comisiones y tráfico de influencias para la realización de obras públicas, se añaden la intervención de chicas de compañía que muestran un talante bastante emprendedor, como la protagonista de la primera parte Niu Xiaoli, con la comienza todo el entramado narrativo. Muy interesante. J.L.R.

 

No soy una mujerzuela

Liu Zhenyun. Siglo XXI, 2019.

En la misma dinámica que ‘La era de los embusteros’, Liu Zhenyun vuelve a ofrecernos una crítica tan severa como mordaz de los políticos chinos. La disputa que la pobre Li Xuelian va a tener durante veinte años con la justicia de su país por un problema matrimonial, le sirve a Zhenyun para exponer la fragilidad y precariedad, pero también las ambiciones e intereses de los cargos públicos. Una pobre campesina pone en jaque a todo el sistema judicial y político de su región al intentar llegar hasta la asamblea general, que anualmente se celebra en Pekín, con el fin de pedir justicia. Y para que no consiga su propósito no escatiman en engaños y gastos. Novela, como la anterior, que puede leerse sin duda en clave muy actual. J.L.R.

jueves, 9 de julio de 2026

LECTURAS DE VERANO I

La forastera

Olga Merino. Alfaguara, 2020.

Olga Merino (Barcelona, 1965) es, en mi opinión, una de las novelistas más importantes y de mayor calidad del panorama actual de la narrativa española. Nada tiene que envidiarle a nadie. Con cinco novelas publicadas (cinco o incluso menos bastan para reconocer a una excelente escritora), con ‘La forastera’ obtuvo el Premio de la RAE de 2020. Con un estilo poderoso, crudo, con un dominio de la descripción y la narración, Merino nos presenta a Angie, la narradora-protagonista, que termina por refugiarse, huyendo de un pasado tormentoso en Inglaterra, en su pueblo natal. Un espacio inhóspito, lleno de personajes fracasados que aún arrastran el peso de su historia. Magnífica. ¡Cuidado! Merino crea adicción. J.L.R. 

 

Mapa de una ausencia

Andrea Bajani. Siruela, 2017.

La editorial Siruela ha apostado por este polifacético escritor italiano (Roma, 1975), y una de sus obras más célebres es esta novela ‘Mapa de una ausencia’, en la que el protagonista, Lorenzo, debe trasladarse a Bucarest para asistir al entierro de Lula, su madre. En este relato Bajani combina con maestría las relaciones en el pasado de madre e hijo y las cada vez más prolongadas ausencias de Lula por asuntos de negocios, hasta la incomunicación final, y el encuentro con los espacios y las personas con las que convivió Lula en la capital de Rumanía. Un proceso de abandono o distanciamiento y de deterioro que el narrador-protagonista va analizando a lo largo de la novela con un tono intimista que se adecúa a la perfección a la trama. Interesante. J.L.R.

viernes, 19 de junio de 2026

JEREZ EN TRES SAGAS POLICÍACAS

    Desde siempre la novela policíaca ha gozado del favor popular. Ya desde sus lejanos orígenes en las páginas de la prensa decimonónica o en los folletines impresos en papel barato, logró ser una vía de escape y ocio para un creciente número de lectores. Lo cierto es que desde Poe y su genial invención de Auguste Dupin, considerado el primer detective de la historia de la literatura, hasta la novela enigma inglesa, en la que Agatha Christie, Conan Doyle o Chesterton dejaron profunda huella, la novela policíaca fue adaptándose a la sociedad del momento y transformándose con esta, para seguir por encima de modas y costumbres atrayendo a un cada vez mayor número de adeptos. Luego llegaría la novela negra, un giro que Dashiell Hammett, Raymond Chandler y otros escritores norteamericanos le dan a lo policíaco al final del primer tercio del siglo XX, y que viene a demostrar que este subgénero literario ha ido mutando a lo largo de los años hasta el momento presente, aunque manteniendo algunas señas de identidad irrenunciables como un protagonista carismático, un misterio por resolver y un trasfondo social que siempre influye en el devenir de la trama. Sin embargo, este subgénero ha arrastrado una fama de menor, y eso que algunos de los autores y autoras hasta aquí mencionados desdicen esa asentada opinión a la vez que otros siguen prestigiando el género como Benjamín Black, Henning Mankel, Petros Markaris, Patricia Highsmith, entre otros muchos. Quizás esa poca valoración de las historias policíacas haya sido más evidente en nuestro país que en Europa o Norteamérica, donde solo hasta bien entrado el siglo pasado algunos escritores y escritoras de renombre sintieron la tentación de navegar por el género, y nos referimos en este caso a  Emilia Pardo Bazán con su detective Selva  o Wenceslao Fernández Flórez con el excéntrico inspector  Ring.

Luego vendrían García Pavón, Vázquez Montalbán, Tomás Salvador, Francisco González Ledesma, Alicia Jiménez Bartlett, Lorenzo Silva y tantos otros. Lo cierto es que hoy la eclosión de lo policíaco en el universo literario es evidente y pocos autores se resisten a aventurarse por sus claves y entresijos.

    En la provincia de Cádiz, sobre todo en la capital, este subgénero  también ha ido desde hace unos años incorporando autores que van  acaparando la atención de los lectores, como es el caso de Benito Olmo con su saga gaditana protagonizada por el detective Bianquetti o el malogrado Rasero Balón con su genial Benito Bran, quizás los más representativos entre un numeroso elenco. ¿Pero y en Jerez?

    Aunque pueda sorprender existen tres sagas literarias escritas por autores de esta ciudad y que teniendo a Jerez como escenario, desde hace unos años vienen captando un número nada despreciable de seguidores.

La primera, cronológicamente, surge de una manera inesperada cuando el profesor José López Romero y el bibliotecario municipal Ramón Clavijo Provencio, con una larga bibliografía a sus espaldas en el campo de la investigación histórica, deciden colaborar pero esta vez en el campo de la ficción, para hurgar en un hecho histórico que aún levanta gran interés en la ciudad como es la primera Campaña de Excavaciones en  Asta Regia en busca de Tartessos, por parte del arqueólogo Manuel Esteve Guerrero en 1942. Fue entonces cuando decidieron que su novela, aparte del componente histórico debería seguir las pautas del género policíaco, y en 2013 se publicaba  ‘Asta Regia’, en la que el protagonista principal es el arqueólogo mencionado aunque en el libro aparece otro personaje, el inspector Castilla, que adquiere especial relevancia. El éxito de esta novela que tiene desde su aparición tres ediciones y numerosas reimpresiones, hizo que los autores decidieran continuar, ya en forma de saga, con una serie de novelas protagonizadas por dicho inspector  y que  seguirían las mismas pautas de la primera: un hecho luctuoso y violento en el Jerez de la posguerra dará pie a una investigación policíaca que trascurre paralela a unos hechos históricos no solo relevantes a nivel local, sino nacional. Y a partir de ahí la serie “Inspector Castilla” (Primero publicada por el sello Canto y Cuento y luego por Luna Nueva Libros), la integran ya cinco libros (‘La ciudad que no sueña’, ‘Operación estraperlo’, ‘Juego de marionetas’ y ‘¡Vigilad a Fleming!’ ), el último publicado en abril de 2025, y sigue acumulando lectores y críticas favorables en medios tan reputados como la revista nacional especializada en el género ‘Solo Novela Negra’ (Barcelona) o  en catálogos como el   del Grupo de Investigación Bibliográfica de AMESDE (Madrid) sobre Narrativa sobre la Guerra Civil y el franquismo.

Cuando en 2014 se falla el V Premio de abogados de Novela 2014, auspiciado por el Consejo General de la Abogacía, la Mutualidad de la Abogacía y la editorial Martínez Roca, tampoco entonces el autor de la novela galardonada, el abogado jerezano Juan Pedro Cosano Alarcón, tenía claro que su novela fuera a ser el principio de una saga literaria. Cosano por entonces ya había publicado otra novela, en este caso histórica, que tuvo cierta repercusión, ‘Hispania’, pero qué duda cabe que el premio mencionado a su libro ‘El abogado de pobres’ de tintes histórico policíaco judicial, le dio a la mencionada novela una proyección mediática enorme.

 La buena respuesta del público lector y de la crítica sobre las andanzas del abogado Pedro de Alemán y Camacho en el Jerez dieciochesco (la trama se sitúa en 1752), y la imagen de la ciudad captada de manera brillante fruto de un arduo trabajo de documentación, hasta el punto de que se convierte en otro protagonista de la novela, sin duda influirían en la decisión de Cosano en seguir con las andanzas de su afortunado personaje. Lo cierto es que dos nuevas novelas se editaron en los siguientes años: ‘Llamé al cielo y no me oyó’ (2015) y ‘Las monedas de los 24’ (2017) todas publicadas por el sello del Grupo Planeta ‘Ediciones Martínez Roca’. Sobre la continuidad de las aventuras de este abogado y , hasta cierto punto, detective en el siglo XVIII jerezano, no se tienen noticias pero de lo que no tenemos dudas es de que serían muy bien recibidas.

 

En octubre de 2021 un nuevo escritor se incorporaba a la hasta ese momento corta relación de autores locales que transitan por la novela policíaca en sus múltiples variantes, era Antonio Rojo Corrales que bajo el sello del editor José Mateos, y dentro su colección “La novela jerezana”, publica ‘Un Rocio sangriento’. Esta novela no tiene el fuerte componente histórico de las anteriores series mencionadas de López/Clavijo y Cosano, pues la acción se desarrolla en el Jerez contemporáneo, pero inaugura una saga que tiene la particularidad de situar la resolución de un hecho violento en momentos temporales tan singulares de la ciudad como los que corresponde a su ciclo festivo. En esa primera novela Rojo da a conocer a los principales protagonistas de su serie que seguirán en entregas posteriores; el inspector Santi Álvarez y la jueza Isa Montesinos.  Si en esta primera novela la trama se articulaba en torno a la romería del Rocio, las siguientes (ya bajo el sello de la editorial de La Luna Nueva Libros) siguen la misma pauta: una serie de sangrientos sucesos alteran la vida ciudadana en plena efervescencia festiva (‘Zambomba’ 2022 y ‘Aires de Feria’ 2025), por lo que el equipo del inspector Santi Álvarez debe intervenir antes de que estos grandes eventos se vean seriamente salpicados y se desate el pánico colectivo.

Tres series policíacas de autores de aquí, y que reflejan Jerez desde distintas perspectivas convirtiendo la ciudad en una protagonista más: el vital Jerez dieciochesco de Pedro Alemán, la oscura ciudad de la posguerra del inspector Castilla o ese Jerez contemporáneo festivo y singular en el que el policía Santi Álvarez debe intervenir.

Sin duda tres buenas sagas policíacas que desde Jerez enriquecen también   este exitoso subgénero literario.