Julio Cortázar

"Un libro empieza y termina mucho antes y mucho después de su primera y de su última página" (Julio Cortázar)
"Mientras se puede dar no se puede morir" (Marceline Desbordes-Valmore)

viernes, 16 de octubre de 2026

LITERATURA 0,0

Afirmaba Juan Benet hace años en una entrevista que “es el público el que dicta el gusto cultural, y a medida que el público va siendo más extenso, el gusto es, por fuerza, más mediocre” (“Babelia”, 15 de agosto de 1992). Una afirmación que, como casi todas, puede ser discutible, pero que el paso del tiempo lejos de quitarle la razón, se la ha ido dando con creces. Porque, si la aplicamos al terreno literario, podemos observar que se ha consolidado en el mercado narrativo un tipo de novela al que, como las bebidas 0,0 le han quitado el elemento o componente que les daba el sabor auténtico y lo han sustituido por otros aditamentos o “potenciadores” de un sabor que en nada se parece al original sino, muy al contrario, convierte a la novela-bebida en algo insulso o insípido. Esos “potenciadores” no hacen más que halagar el paladar del consumidor que no busca la exquisitez de lo genuino, sino el consumo masivo del producto con el menor daño anímico, sin conflictos. Es decir, y citando de nuevo a Benet: “el gusto” lector se vuelve “mediocre”. Y esta tendencia o corriente lo han visto muy bien los editores y algunos autores, que han aprovechado el tirón para comercializar productos que hacen pasar por buena literatura, cuando en realidad no son más que sucedáneos. Pongamos un ejemplo: la exitosa ‘Hamnet” de la no menos exitosa Maggie O’Farrell. La novela está plagada de técnicas narrativas tomadas, como no podía ser de otra manera, de los géneros más populares de tipo folletinesco o del peor cine de Hollywood. Largas y repetitivas enumeraciones, repetición hasta el cansancio de estructuras, alargamiento pretendidamente dramático de diálogos, escenas que se ralentizan, otras que recuerdan las malas películas americanas, personajes estereotipados y reconocibles por el gusto lector de la masa y que “fruncen el ceño” un número incontable de veces. La película que de esta novela se ha hecho abundará sin duda en estas mismas técnicas para mayor disfrute de un espectador poco exigente. Y así las editoriales nos van colando sin el menor escrúpulo, porque al fin y al cabo son un negocio que debe dar beneficios, esa literatura 0,0 baja en calorías literarias, especialmente indicada para paladares blanditos y agradecidos que gustan del melodrama facilón y plañidero. Historias amables, aunque con un toque dramático, y si este aborda un problema social actual, mucho mejor. Y el producto está listo para que lo recomiende por tik-tok nuestro presidente. Toda una autoridad. Y así estamos. ¡Qué ruina! José López Romero.

sábado, 3 de octubre de 2026

MAQUIAVELO

“Un príncipe no tiene por qué preocuparse de mantener su palabra. Para Maquiavelo, un príncipe eficaz tiene que «aprender a no ser bueno». Lo más importante es mantenerse en el poder, y prácticamente todo aquello que sirva a tal propósito es aceptable. No sorprende, pues, la fama adquirida por El príncipe, el libro en el que explica detalladamente todo esto, desde su publicación en 1532. Algunas personas lo consideran un libro malévolo o, en el mejor de los casos, un manual para gánsteres; otros piensan que es el retrato más fiel de cómo funciona realmente la política. Aunque solo algunos lo admiten, muchos políticos actuales lo leen (revelando con ello que quizá están poniendo en práctica sus principios).” Esta cita (perdón por su extensión) está recogida del libro ‘Una pequeña historia de la filosofía’, cuyo autor es Nigel Warburton, editado por Galaxia Gutenberg en 2013. Han pasado trece años y estas palabras no han perdido vigencia alguna, al menos en nuestro país. Ni que decir tiene que Maquiavelo, como suele pasar con mentes privilegiadas, conocía a la perfección el alma humana, sus miserias y sus ambiciones desmedidas y también sabía que la historia, para desastre y condena de la Humanidad, termina por repetirse una y otra vez. Lo importante es mantenerse en el poder a toda costa, incluso por procedimientos tan expeditivos como el asesinato, que puso en práctica César Borgia, a quien tanto llegó a admirar el propio Nicolás. Hoy, sin llegar a métodos tan radicales, los gánsteres utilizan las cloacas del Estado. Cuestión de escrúpulos, pero el mismo fin. José López Romero.

lunes, 21 de septiembre de 2026

A JUAN CIENFUEGOS GARCÍA, IN MEMORIAM

El pasado 18 de septiembre fallecía mi (nuestro) amigo Juan José Cienfuegos García, con quien compartí las tareas docentes durante más de treinta años, primero en el I.E.S. Asta Regia, donde nos conocimos, y después, desde 1990-1991 hasta 2014-2015, en el I.E.S. Padre Luis Coloma, curso en el que se jubiló. Doctor en Filología Clásica y catedrático de Latín y, sobre todo, marido, padre, abuelo y amigo. Pocas personas he conocido que hayan amado más la vida que Juan, porque pocos como él se enorgullecían de sus orígenes humildes; Juan tenía a gala haber nacido en una familia de modestos carpinteros de Villanueva de los Castillejos (Huelva), su bien amado pueblo donde hoy descansa en paz, y era consciente de todo el esfuerzo (un ejemplo permanente de la cultura del esfuerzo hoy tan denostada) que le había costado llegar a los estudios superiores y llegar a ser doctor, catedrático de Latín e investigador (sus estudios definitivos de su querido Paulino de Nola. Edición de sus ‘Poemas’ en la prestigiosa editorial Gredos). Amaba la vida con la sencillez de los humildes y su materia con la pasión de los buenos académicos, una pasión que transmitía a sus alumnos, con el mismo cariño y la misma generosidad que lo convirtió en un ejemplo para todos los compañeros y amigos que disfrutamos de su sensibilidad para la literatura y su enorme y profundo conocimiento de los studia humanitatis, como excelente conocedor y degustador era de nuestros clásicos españoles. Un innovador en la didáctica de las lenguas clásicas y en el uso de las nuevas tecnologías cuando estas aún no se habían aplicado en las aulas. Un adelantado a su tiempo en todos los aspectos profesionales. Juan amaba la vida en sus grandes y pequeños detalles, en la buena comida (el buen jamón de su tierra) y la buena bebida, en la conversación con los amigos (¡cuántas habremos tenido, querido Juan, en tantos años juntos! ¡Cuánto nos habremos reído en el Asta Regia y cuando compartimos la enseñanza en el turno de Adultos del Coloma!). Generoso, leal, brillante, enciclopédico. Y sobre todo amaba la vida porque esta tenía sus nombres más queridos: Carmen, su mujer, Irene, su hija, y ahora una nietecita que ha sido la luz de sus últimos días. Un amor a su familia como marido, padre y abuelo que traspasa sin duda el tiempo y el espacio; un amor mucho más allá de la muerte. Descanse en paz un hombre sobre todo bueno con su vida y con la vida de los que lo conocimos y nos llenamos de su amistad y de su amor. Te voy (vamos) a echar mucho de menos. “Nunc tamen interea haec, prisco quae more parentum / tradita sunt tristi munere ad inferias, /accipe fraterno multum manantia fletu / atque in perpetuum, frater, ave atque vale” (Catulo, CI). José López Romero.

jueves, 27 de agosto de 2026

LECTURAS DE VERANO III

 

Las ignorancias

Javier Velaza. Visor, 2025.

El XXXVII Premio Loewe (2025) es un poemario deslumbrante. Partiendo de los principios filosóficos de Gorgias (poema introductor), el libro se distribuye en las tres partes marcadas por aquellos. Poemas en los que se celebran las ignorancias, ya sean científicas y cómo estas se convierten en metáforas del ser humano (“Problemas algebraicos”, “Fotónica”), o las lenguas, pues Javier Velaza no puede prescindir de su vocación filológica (“Lenguas antiguas”, “Idioma”). Pero la variedad temática va más allá. Algunos insisten en la ignorancia como esencia humana, de ahí el título del poemario (“De todas las maneras de ignorar”, “Coalemo”); y otros, como “Único”, son excelentes poemas de amor. Para degustar la poesía. J.L.R.


La hija única

Guadalupe Nettel. Anagrama, 2020.

Ya reseñamos aquí su novela ‘Después del invierno’, y la segunda lectura de esta escritora mexicana nos ratifica en lo que ya muchos han escrito antes que nosotros: una de las mejores narradoras actuales hispanoamericanas; y esto es decir mucho y bueno de Nettel. Laura no tiene instinto maternal; es más, se reúne de amigas que ven en la maternidad una opresión social más contra las mujeres. Sin embargo, las historias de Alina y su recién nacida Inés, y la de su vecina Doris y su hijo Nicolás, le harán ver la maternidad desde otra perspectiva y ella misma descubrirá sentimientos que tenía ocultos. Una novela llena de sensibilidad, de reflexiones sobre el comportamiento de padres, madres e hijos. Muy recomendable. J.L.R.

 


sábado, 1 de agosto de 2026

LECTURAS DE VERANO II

La era de los embusteros

Liu Zhenyun. Siglo XXI, 2020.

Liu Zhenyun (mayo, 1958) es un prolífico escritor chino. Como guionista ha colaborado en la adaptación de algunas de sus novelas al cine. En ‘La era de los embusteros’ combina tres historias que tendrán un final en el que las tres finalmente se unen. Y más que embusteros hoy los denominaríamos corruptos, pues buena parte de sus personajes se dedican a la política, de ahí que se pueda hacer una lectura de esta novela en clave muy actual, porque al negocio de comisiones y tráfico de influencias para la realización de obras públicas, se añaden la intervención de chicas de compañía que muestran un talante bastante emprendedor, como la protagonista de la primera parte Niu Xiaoli, con la comienza todo el entramado narrativo. Muy interesante. J.L.R.

 

No soy una mujerzuela

Liu Zhenyun. Siglo XXI, 2019.

En la misma dinámica que ‘La era de los embusteros’, Liu Zhenyun vuelve a ofrecernos una crítica tan severa como mordaz de los políticos chinos. La disputa que la pobre Li Xuelian va a tener durante veinte años con la justicia de su país por un problema matrimonial, le sirve a Zhenyun para exponer la fragilidad y precariedad, pero también las ambiciones e intereses de los cargos públicos. Una pobre campesina pone en jaque a todo el sistema judicial y político de su región al intentar llegar hasta la asamblea general, que anualmente se celebra en Pekín, con el fin de pedir justicia. Y para que no consiga su propósito no escatiman en engaños y gastos. Novela, como la anterior, que puede leerse sin duda en clave muy actual. J.L.R.