“Un príncipe no tiene por qué preocuparse de mantener su palabra. Para Maquiavelo, un príncipe eficaz tiene que «aprender a no ser bueno». Lo más importante es mantenerse en el poder, y prácticamente todo aquello que sirva a tal propósito es aceptable. No sorprende, pues, la fama adquirida por El príncipe, el libro en el que explica detalladamente todo esto, desde su publicación en 1532. Algunas personas lo consideran un libro malévolo o, en el mejor de los casos, un manual para gánsteres; otros piensan que es el retrato más fiel de cómo funciona realmente la política. Aunque solo algunos lo admiten, muchos políticos actuales lo leen (revelando con ello que quizá están poniendo en práctica sus principios).” Esta cita (perdón por su extensión) está recogida del libro ‘Una pequeña historia de la filosofía’, cuyo autor es Nigel Warburton, editado por Galaxia Gutenberg en 2013. Han pasado trece años y estas palabras no han perdido vigencia alguna, al menos en nuestro país. Ni que decir tiene que Maquiavelo, como suele pasar con mentes privilegiadas, conocía a la perfección el alma humana, sus miserias y sus ambiciones desmedidas y también sabía que la historia, para desastre y condena de la Humanidad, termina por repetirse una y otra vez. Lo importante es mantenerse en el poder a toda costa, incluso por procedimientos tan expeditivos como el asesinato, que puso en práctica César Borgia, a quien tanto llegó a admirar el propio Nicolás. Hoy, sin llegar a métodos tan radicales, los gánsteres utilizan las cloacas del Estado. Cuestión de escrúpulos, pero el mismo fin. José López Romero.
Blog de José López Romero
Julio Cortázar
sábado, 3 de octubre de 2026
lunes, 21 de septiembre de 2026
A JUAN CIENFUEGOS GARCÍA, IN MEMORIAM
El pasado 18 de septiembre fallecía mi (nuestro) amigo Juan José Cienfuegos García, con quien compartí las tareas docentes durante más de treinta años, primero en el I.E.S. Asta Regia, donde nos conocimos, y después, desde 1990-1991 hasta 2014-2015, en el I.E.S. Padre Luis Coloma, curso en el que se jubiló. Doctor en Filología Clásica y catedrático de Latín y, sobre todo, marido, padre, abuelo y amigo. Pocas personas he conocido que hayan amado más la vida que Juan, porque pocos como él se enorgullecían de sus orígenes humildes; Juan tenía a gala haber nacido en una familia de modestos carpinteros de Villanueva de los Castillejos (Huelva), su bien amado pueblo donde hoy descansa en paz, y era consciente de todo el esfuerzo (un ejemplo permanente de la cultura del esfuerzo hoy tan denostada) que le había costado llegar a los estudios superiores y llegar a ser doctor, catedrático de Latín e investigador (sus estudios definitivos de su querido Paulino de Nola. Edición de sus ‘Poemas’ en la prestigiosa editorial Gredos). Amaba la vida con la sencillez de los humildes y su materia con la pasión de los buenos académicos, una pasión que transmitía a sus alumnos, con el mismo cariño y la misma generosidad que lo convirtió en un ejemplo para todos los compañeros y amigos que disfrutamos de su sensibilidad para la literatura y su enorme y profundo conocimiento de los studia humanitatis, como excelente conocedor y degustador era de nuestros clásicos españoles. Un innovador en la didáctica de las lenguas clásicas y en el uso de las nuevas tecnologías cuando estas aún no se habían aplicado en las aulas. Un adelantado a su tiempo en todos los aspectos profesionales. Juan amaba la vida en sus grandes y pequeños detalles, en la buena comida (el buen jamón de su tierra) y la buena bebida, en la conversación con los amigos (¡cuántas habremos tenido, querido Juan, en tantos años juntos! ¡Cuánto nos habremos reído en el Asta Regia y cuando compartimos la enseñanza en el turno de Adultos del Coloma!). Generoso, leal, brillante, enciclopédico. Y sobre todo amaba la vida porque esta tenía sus nombres más queridos: Carmen, su mujer, Irene, su hija, y ahora una nietecita que ha sido la luz de sus últimos días. Un amor a su familia como marido, padre y abuelo que traspasa sin duda el tiempo y el espacio; un amor mucho más allá de la muerte. Descanse en paz un hombre sobre todo bueno con su vida y con la vida de los que lo conocimos y nos llenamos de su amistad y de su amor. Te voy (vamos) a echar mucho de menos. “Nunc tamen interea haec, prisco quae more parentum / tradita sunt tristi munere ad inferias, /accipe fraterno multum manantia fletu / atque in perpetuum, frater, ave atque vale” (Catulo, CI). José López Romero.
jueves, 27 de agosto de 2026
LECTURAS DE VERANO III
Javier Velaza. Visor, 2025.
El XXXVII Premio Loewe (2025) es un poemario deslumbrante. Partiendo de los principios filosóficos de Gorgias (poema introductor), el libro se distribuye en las tres partes marcadas por aquellos. Poemas en los que se celebran las ignorancias, ya sean científicas y cómo estas se convierten en metáforas del ser humano (“Problemas algebraicos”, “Fotónica”), o las lenguas, pues Javier Velaza no puede prescindir de su vocación filológica (“Lenguas antiguas”, “Idioma”). Pero la variedad temática va más allá. Algunos insisten en la ignorancia como esencia humana, de ahí el título del poemario (“De todas las maneras de ignorar”, “Coalemo”); y otros, como “Único”, son excelentes poemas de amor. Para degustar la poesía. J.L.R.
Guadalupe
Nettel. Anagrama, 2020.
Ya
reseñamos aquí su novela ‘Después del invierno’, y la segunda lectura de esta
escritora mexicana nos ratifica en lo que ya muchos han escrito antes que
nosotros: una de las mejores narradoras actuales hispanoamericanas; y esto es
decir mucho y bueno de Nettel. Laura no tiene instinto maternal; es más, se
reúne de amigas que ven en la maternidad una opresión social más contra las
mujeres. Sin embargo, las historias de Alina y su recién nacida Inés, y la de
su vecina Doris y su hijo Nicolás, le harán ver la maternidad desde otra
perspectiva y ella misma descubrirá sentimientos que tenía ocultos. Una novela
llena de sensibilidad, de reflexiones sobre el comportamiento de padres, madres
e hijos. Muy recomendable. J.L.R.
sábado, 1 de agosto de 2026
LECTURAS DE VERANO II
La era de los embusteros
Liu
Zhenyun. Siglo XXI, 2020.
Liu
Zhenyun (mayo, 1958) es un prolífico escritor chino. Como guionista ha
colaborado en la adaptación de algunas de sus novelas al cine. En ‘La era de
los embusteros’ combina tres historias que tendrán un final en el que las tres
finalmente se unen. Y más que embusteros hoy los denominaríamos corruptos, pues
buena parte de sus personajes se dedican a la política, de ahí que se pueda
hacer una lectura de esta novela en clave muy actual, porque al negocio de
comisiones y tráfico de influencias para la realización de obras públicas, se
añaden la intervención de chicas de compañía que muestran un talante bastante
emprendedor, como la protagonista de la primera parte Niu Xiaoli, con la
comienza todo el entramado narrativo. Muy interesante. J.L.R.
Liu
Zhenyun. Siglo XXI, 2019.
En
la misma dinámica que ‘La era de los embusteros’, Liu Zhenyun vuelve a
ofrecernos una crítica tan severa como mordaz de los políticos chinos. La
disputa que la pobre Li Xuelian va a tener durante veinte años con la justicia
de su país por un problema matrimonial, le sirve a Zhenyun para exponer la
fragilidad y precariedad, pero también las ambiciones e intereses de los cargos
públicos. Una pobre campesina pone en jaque a todo el sistema judicial y
político de su región al intentar llegar hasta la asamblea general, que
anualmente se celebra en Pekín, con el fin de pedir justicia. Y para que no
consiga su propósito no escatiman en engaños y gastos. Novela, como la
anterior, que puede leerse sin duda en clave muy actual. J.L.R.
jueves, 9 de julio de 2026
LECTURAS DE VERANO I
La forastera
Olga
Merino. Alfaguara, 2020.
Olga
Merino (Barcelona, 1965) es, en mi opinión, una de las novelistas más
importantes y de mayor calidad del panorama actual de la narrativa española.
Nada tiene que envidiarle a nadie. Con cinco novelas publicadas (cinco o
incluso menos bastan para reconocer a una excelente escritora), con ‘La
forastera’ obtuvo el Premio de la RAE de 2020. Con un estilo poderoso, crudo,
con un dominio de la descripción y la narración, Merino nos presenta a Angie,
la narradora-protagonista, que termina por refugiarse, huyendo de un pasado
tormentoso en Inglaterra, en su pueblo natal. Un espacio inhóspito, lleno de
personajes fracasados que aún arrastran el peso de su historia. Magnífica.
¡Cuidado! Merino crea adicción. J.L.R.
Mapa
de una ausencia
Andrea
Bajani. Siruela, 2017.
La
editorial Siruela ha apostado por este polifacético escritor italiano (Roma,
1975), y una de sus obras más célebres es esta novela ‘Mapa de una ausencia’,
en la que el protagonista, Lorenzo, debe trasladarse a Bucarest para asistir al
entierro de Lula, su madre. En este relato Bajani combina con maestría las
relaciones en el pasado de madre e hijo y las cada vez más prolongadas
ausencias de Lula por asuntos de negocios, hasta la incomunicación final, y el
encuentro con los espacios y las personas con las que convivió Lula en la
capital de Rumanía. Un proceso de abandono o distanciamiento y de deterioro que
el narrador-protagonista va analizando a lo largo de la novela con un tono
intimista que se adecúa a la perfección a la trama. Interesante. J.L.R.







