Calificada por Francisco Ruiz Ramón como “comedia de santos”, Cervantes escribió ‘El rufián dichoso’ y la publicó en 1615 incluida en el volumen titulado ‘Ocho comedias y ocho entremeses nuevos nunca representados’. En tres actos, a la manera instaurada por Lope, don Miguel escenifica la vida de Cristóbal de Lugo, un truhan, un pícaro insatisfecho dentro del mundo del hampa, plagado de rufianes, que campa con total libertad por las calles de Sevilla, pues la sombra protectora del inquisidor Tello de Sandoval lo libra de ser apresado por la justicia. La primera jornada o acto se cierra con una partida de cartas: si pierde, se hará bandolero; pero gana, y es entonces cuando vive la experiencia interior de su conversión. La segunda jornada se localiza en México y Cristóbal de Lugo se ha transformado en fray Cristóbal de la Cruz, famoso en toda la ciudad por su vida penitente y ejemplar. Y de nuevo Cervantes se reserva una última escena para cerrar este segundo acto: fray Cristóbal lucha para salvar el alma de doña Ana de Treviño, quien no cree en la misericordia de Dios. Fray Cristóbal ofrece todas sus buenas obras a cambio de los pecados de doña Ana, y al tiempo que esta muere en gracia de Dios, fray Cristóbal “queda cubierto por la lepra, signo visible de que el cielo ha aceptado su oferta”. La tercera jornada es una lucha del santo contra las fuerzas del mal. La lepra va desapareciendo de su cuerpo para, finalmente, “recibir el homenaje del máximo representante de la autoridad civil”. Si en clave política actual escribiera don Miguel esta comedia, el título se trocaría en ‘El dichoso rufián’, y el santo en un fantoche más propio del esperpento. José López Romero.
Julio Cortázar
"Un libro empieza y termina mucho antes y mucho después de su primera y de su última página" (Julio Cortázar)
"Mientras se puede dar no se puede morir" (Marceline Desbordes-Valmore)
viernes, 27 de marzo de 2026
viernes, 13 de marzo de 2026
LA SEMANA SANTA EN LA LITERATURA
‘La Semana Santa en la literatura’ es una de las últimas publicaciones de la editorial Almuzara que aquí saludamos y damos la bienvenida, pues todo estudio que relacione tradiciones populares con textos literarios siempre suele aportar nuevas visiones y perspectivas tanto de unas como de los otros. El trabajo corre a cargo de Eugenio Vega Geán, un investigador que conoce como muy pocos la Semana Santa en general, y la jerezana, e incluso la andaluza, en particular. El trabajo de E. Vega mantiene los mismos niveles de calidad, profundidad y exhaustividad a los que nos tiene acostumbrados en sus publicaciones, muchas de ellas referidas a la propia Semana Santa, otras a cultos religiosos en general. El repaso que hace de autores y obras literarias alcanza desde la literatura medieval hasta nuestros más actuales días, en cuyas páginas se incluyen ilustraciones que complementan ese recorrido Semana Santa-Literatura en el que podemos destacar, como uno de los valores añadidos del volumen, la cantidad de referencias desconocidas para el común de los lectores, y que estudios como este vienen a rescatar de entre la enorme producción de todo tiempo y época. El grueso del trabajo de centra, como no podía ser otra manera, en las dos últimas centurias (XIX-XX), donde encontramos sobre todo en la novela realista y naturalista los ejemplos más interesantes de esa relación entre la religiosidad popular y la trama narrativa, dos elementos que los novelistas han ido utilizando en sus obras ya sea como complemento al marco espacio-temporal, ya integrado en la propia psicología de los personajes. El pasaje (que E. Vega consigna en su estudio), pongamos por ejemplo, de doña Ana Ozores, la regenta, expuesta a las miradas siempre escrutadoras y severas de la alta sociedad de Vetusta, en procesión de Viernes Santo vestida de nazarena y descalza, exhibida como un triunfo por don Fermín de Pas, el magistral, en la grandiosa novela de Clarín (‘La regenta’, cap. XXVI), es un buen ejemplo de cómo un escritor perfila una escena que se convierte en símbolo de las intrigas y oscuros intereses de sus protagonistas. Trabajos como este de E. Vega, al margen de su indudable interés en todos los aspectos, poseen un enorme valor para lectores en general, aficionados y, sin duda, para estudiosos e investigadores. Reunir las referencias que en la literatura a lo largo de su historia se pueden encontrar sobre la Semana Santa es lo mismo que, en otros tiempos, hacían los grandes humanistas cuando recopilaban adagios (Erasmo), historias de grandes hombres y grandes mujeres (Boccaccio), para que sirvieran de consulta, uso y lectura para todos. Todo un acierto. José López Romero.
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