Javier Velaza. Visor, 2025.
El XXXVII Premio Loewe (2025) es un poemario deslumbrante. Partiendo de los principios filosóficos de Gorgias (poema introductor), el libro se distribuye en las tres partes marcadas por aquellos. Poemas en los que se celebran las ignorancias, ya sean científicas y cómo estas se convierten en metáforas del ser humano (“Problemas algebraicos”, “Fotónica”), o las lenguas, pues Javier Velaza no puede prescindir de su vocación filológica (“Lenguas antiguas”, “Idioma”). Pero la variedad temática va más allá. Algunos insisten en la ignorancia como esencia humana, de ahí el título del poemario (“De todas las maneras de ignorar”, “Coalemo”); y otros, como “Único”, son excelentes poemas de amor. Para degustar la poesía. J.L.R.
Guadalupe
Nettel. Anagrama, 2020.
Ya
reseñamos aquí su novela ‘Después del invierno’, y la segunda lectura de esta
escritora mexicana nos ratifica en lo que ya muchos han escrito antes que
nosotros: una de las mejores narradoras actuales hispanoamericanas; y esto es
decir mucho y bueno de Nettel. Laura no tiene instinto maternal; es más, se
reúne de amigas que ven en la maternidad una opresión social más contra las
mujeres. Sin embargo, las historias de Alina y su recién nacida Inés, y la de
su vecina Doris y su hijo Nicolás, le harán ver la maternidad desde otra
perspectiva y ella misma descubrirá sentimientos que tenía ocultos. Una novela
llena de sensibilidad, de reflexiones sobre el comportamiento de padres, madres
e hijos. Muy recomendable. J.L.R.


No hay comentarios:
Publicar un comentario