Julio Cortázar

"Un libro empieza y termina mucho antes y mucho después de su primera y de su última página" (Julio Cortázar)
"Mientras se puede dar no se puede morir" (Marceline Desbordes-Valmore)

sábado, 9 de marzo de 2013

EL CANON MEDIEVAL

Grabado de Durero:
"El caballero, la muerte, el diablo y el azar"

Fue Harold Bloom allá por 1994 quien con su ensayo ‘El canon occidental’ (en castellano, Anagrama, 1995) si no comenzó la moda de los libros imprescindibles para lectores y especialistas en literatura, sí al menos despertó o reabrió las viejas disputas sobre escritores y obras que todos debemos conocer y leer. ¡Y vaya si las abrió! Porque cualquier selección que se haga, por muy asentada en razones irrefutables, termina por desprender su correspondiente dosis de subjetivismo, inevitable cuando de manifestaciones artísticas se trata. Y a pesar de ser consciente de los riesgos que se corren, no me resisto a exponer en estas líneas mi particular canon de lecturas imprescindibles de la Edad Media, una selección fruto de la admiración que al leerlos he sentido, de la huella que me dejaron y de la profundidad e interés que sus autores lograron imprimir en sus trabajos. Pero solo me voy a ceñir a ensayos o investigaciones que, y juego con ventaja, han significado y siguen considerándose por todos como definitivos en sus áreas, textos de obligada cita cuando se trata de temas medievales. A Jacques Le Goff debemos dos trabajos sobre la cultura y el concepto de intelectual en la E.M.: en primer lugar, ‘Los intelectuales en la Edad Media’ (Gedisa, 1996) y ‘La civilización del occidente medieval’ (Paidós, 1999). Si en el segundo nos ofrece una visión bastante completa de la vida medieval en general, en el primero se centra sobre todo en la vida académica, especialmente de las universidades y sus métodos de enseñanza. El mismo Le Goff sería el encargado de coordinar el volumen ‘El hombre medieval’, dentro de la colección que Alianza Editorial (1990) fue publicando con el mismo título pero de diferentes épocas; cada capítulo se centra en una actividad propia del hombre (el monje, el guerrero, el campesino, el comerciante, etc.), y cuya lectura nos termina por dar una idea global y completa de la vida en la E.M. Pero si nos queremos adentrar en la religión, ningún libro mejor y más interesante que ‘En pos del Milenio’ de Norman Cohn (Alianza, 1981), una magnífica exposición de las teorías milenaristas y sectas que en torno a ellas proliferaron por la E.M., en torno al año 1000 hasta llegar incluso al siglo XVI. Religión, literatura, arte, vida cotidiana que encontramos en otro de los grandes textos dedicados al Medievo: “El otoño de la Edad Media” de Johan Huizinga (Alianza, 1978), un verdadero clásico sin duda de los estudios medievales. Y para las cuestiones económicas y comerciales ‘Las ciudades de la Edad Media’ de Henri Pirenne (Alianza, 1997), al que le debemos otro estudio imprescindible: ‘Mahoma y Carlomagno’. Y dejo para el final uno de los ensayos más importantes que sobre literatura medieval se han escrito: ‘Literatura europea y Edad Media latina’ (FCE, 1976) de E.R. Curtius, compendio de las relaciones de la literatura clásica y su profunda huella en la  medieval. Soy consciente de lo atrevido de esta selección y de que me dejo atrás un ciento de estudios tan imprescindibles como los nombrados, pero no me he podido resistir; a ellos y a mis profesores se lo debía. José López Romero.


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